Ahora se porque siempre he rechazado propuestas de este tipo, pueden conmigo, me van hundiendo, poco a poco, poco a poco... Pero como lo prometido es deuda (aunque la promesa sea a mi mismo), una vez convencido, procedo a levantar la cabeza y afrontar lo que venga, por lo menos con la mayor dignidad posible...
Día 1: llego a casa, una ducha y afronto visiones de elefantes (ver entrada anterior), mal rollo, con lo bien que me lo podía haber pasado...
Día 2: leve resaca, todo parece mas o menos normal, domigo casero, nada que reseñar
Día 3: lunes, no pasa nada, a currar, una leve sensación de irrealidad.
Día 4: martes, mas de lo mismo, empiezo a echar de menos algo ...
Día 5: miércoles, ayer me costó dormirme, empiezo a darle demasiadas vueltas al móvil y a estar pendiente del correo.
Día 6: jueves, voy a hacer algo para quitarme la paranoia, me acerco a matar a un mecánico que no ha pedido todavía la hélice de mi barco, me suelta que es problema mecánico, me deprimo, levanto la cabeza y, en un impulso, compro un motor nuevo que me llevará 5 años pagar (y además acaba con mi pretensión de cambiar de boat). el tf sigue mirándome, al igual que la bandeja de entrada.
Día 7: al fin es viernes, sin poder evitarlo escribo un correo que, imagino, debe ser patético. A currar y a casita, mañana hay cerca de casa degustación de marisco gallego y fiesta de castañas (gallegas por supuesto), a dormir (intentarlo).
Día 8: ni ganas, ni de castañas, ni de mariscos, ni de machotes, ni de nada, solo de leer un mensaje, un correo, de subir al coche y acercarme al frio, solo de descansar....
Día 9: domingo, ¿y a mi qué?, solo quedan ojeras, un barco varado y sábanas frias. No puedo mas, envio un mensaje al cielo. luego veo un mensaje en una botella en la playa de la pantalla de un ordenador. "todo empieza de nuevo". ¿qué dice, como interpreto?, no hay respuesta.
Día 10: lunes, la oficina es irreal, las niñas pagan mi mal humor, el único correo que leo es que me convocan a un comité los dias 13 y 14 en Córdoba, ya está, excusa perfecta, estaba planeado de antemano, una llamada por tf. y todo arreglado, reservo hotel para todo el fin de semana y... ¿si? ¿todo arreglado?, me siento imbécil (mas todavía). tengo la cara echa un cristo, el stress, diría alguien, no duermo, me duele la cabeza de pensar. Comida en casa de mamá por el cumple de mi sobrinita, mamá que indaga y hunde el puñal en la herida, dándole varias vueltas. Me voy a pasear media hora antes de ir a la oficina a sentarme delante de una pantalla y pasar la tarde.
Día 11: martes, maldito sea mi orgullo, maldita sea mi suerte, malditos sean los hados. Voy a currar por hacer algo, me hierve la sangre, solo quiero estampar el móvil contra una pared, solo recibo mensajes de "llamada perdida mientras hablaba", solo recibo correos de la gente equivocada. me tranquilizo, saboreo la libertad y me sabe a...... rayos, rayos llenos de ozono, de los de tormenta, de los de izar amarras y tirar pal puerto ¿que puerto?, no quedan puertos por dios. A veces me sorprendo sonriendo, tiene su gracia ;-).
Día 12: miércoles, pues vale, pues sea, después de todo son solo 24 horas mas, un mensajito, por si las moscas. Aguanto la mañana, pero después de comer, tengo que salir a dar un paseo, el mas largo que recuerdo (solo ;-)), que me deja de pie delante de la lápida de mi padre (que creo que no he visitado mas de 20 veces en mi vida): D. José Alberola Rodríguez 07/11/73, a los 49 años D.E.P. . no jodas, no es verdad (nunca me preocupó ese dato, mea culpa). Mientras alguien cumplía 5 añitos, mi padre la palmaba en su cama de matrimonio. Me estoy volviendo majara, paranoico, invento cosas. Lloro. Tiro pa la oficina, me espera una niña rusa, inmigrante, que me explica que a su padre le ha dado un derrame cerebral, que solo queda ella (trabajando los fines de semana en un 24 hr.) para mantener su casa, que caixa galicia no quiere pagar la póliza de la hipoteca, porque los médicos no han dado la invalidez... Juro que no aguanto mas, hago un par de llamadas, por suerte tengo amigos abogados y médicos, me haré cargo, no puedo mas. Agradecimiento es poco, ojalá sirva para algo. :-(. Me quedo solo contrasto los datos, si, todo fue un 07/11. me voy a pasear otro rato, casi agradecería que lloviera, que granizara. me voy a casa.
Y mientras todo va pasando, se van acrecentando las dudas, las preocupaciones, las necesidades. malos tiempos para reir. mañana editaré (o no) y añadiré crónica de jueves (o no)
Día 13: jueves, no edito, que se quede como está. Pocas ganas de contar nada. Otro dia de cansancio, de darle vueltas a las mismas obsesiones, de preguntas sin respuesta. Por lo menos indagar sobre el futuro de esa familia inmigrante me hace pensar que sirvo para algo. Comida con mis amigotes de siempre, en la barra de un restaurante, sin ganas, sin risas, vuelta a la oficina, un poco de trabajo obligado, mi sobrino Carlos que aparece de repente, revolucionando el cotarro. Ya es necesidad física de que pasen estos días, de volver a organizar mi existencia, de plantearme cosas, casi duele.
Día 14: viernes, se acerca el final, lanzo un último mensaje, necesito saber que fuera hay algo mas que el vacio, recibo una respuesta, breve, pero concreta. hay vida mas allá, agradezco, respondo. se acerca el desenlace (¿porqué coño desenlace= fin de la trama=ruptura del lazo? ¿todo acaba en separación?). mejor de humor (creo).
si todo sigue normalmente ("normalmente", pa descojonarse), mañana a estas horas estaré planificando algo, no se que, pero algo. solo 24 hr más.
Día 15: sábado. empieza de la peor forma posible, una llamada a las 8:00 me sobresalta y despierta, ha fallecido Pepe "el Tormenta" mientras dormía. Compañero de navegaciones, pesca y cañas de cerveza contando mentiras de pescador, te debo un post para tí solo amigo. Me viene a la memoria otra muerte en el blog de otro amigo, malditas casualidades. Los nervios de hacen irresistibles mientras espero una llamada. Suena el maldito teléfono, variaciones sobre el mismo tema, desespero esperando. Al final, la esperada, concisa, aún debo esperar. Mientras tanto visita al tanatorio, lo que no sirve precisamente para aliviar la opresión. Toco un timbre, miro unos ojos, me siento en un sofá, la humedad en los ojos reflejan lo que llevo dentro, palabras, mas palabras y mas palabras dejan claro que 15 días sirven para poco cuando de aclarar sentimientos se trata, todo sigue igual. Me imagino un rio al embalsar en una presa nueva, se contiene hasta que rebosa, luego vuelve a fluir mansamente, dulcemente, en dirección al mar. ¿hay movimiento? debe ser que seguimos andando.