jueves 10 de julio de 2008

viajeros

Otro dia, otro mar, otro amanecer






Fondeados, a 27 millas de la costa mas cercana, una sorpresa, una visita que te hace amagar una sonrisa primero y al rato te hace estalar en carcajadas,





Un compañero inesperado, que se abalanzó a bordo, con una mirada que inspiraba ternura. Un compañero que agradeció sin palabras un poco de agua dulce en un plato de plástico, unas migas de galletas. Que al poco tiempo andaba paseando, dueño de la bañera donde cuatro pescadores andaban con ocho ojos, para evitar pisarlo entre aparejos, cebos, cañas y carretes. Cuatro niños mas pendientes de él que de la pesca. Que a las dos horas andaba revoloteando, persiguiendo a unas avispillas que habían aparecido, como él, de la nada. Que desapareció como vino, de repente, sin darnos cuentas. Que se dejó acariciar, pero dejó claro que era un espíritu libre. Un viajero haciendo una parada. Regalando alegría.

Estas cosas, a 50 Km. de la costa te hacen recordar viejos reportajes de la naturaleza, de rutas migratorias. Pero también recapacitar en la fuerza de esas pequeñas alas, en la necesidad de partir sin mirar atrás, de cruzar el mar sin mas apoyos de los que encuentres en el camino.

Y conozco una niña catalano-balear que hubiera atronado el silencio de la mar con las risas provocadas por este bichejo. Ojalá tenga la oportunidad, algún día, de cruzarse en su camino.

sábado 5 de julio de 2008

¿futuro?




No se por qué, pero siempre tengo asuntos pendientes, asuntos que se van quedando dentro de la vorágine del dia a dia, de la rutina cotidiana, asuntos que se aparecen en los sueños, en los pensamientos recurrentes. Como este..






Hace unos meses, volviendo de una excursión, a muchas millas de tierra, en el precioso barco de un amigo...





Siempre pendientes de la señal del palangre, de la red flotante, del arte abandonado, del desecho que puede jodernos los ejes y dejarnos a la deriva. Una voz, algo flota por la amura de babor...








Nos vamos acercando, cada vez queda mas claro, que no es ninguna boya, ni bolsa, ni gaviota. Variamos el rumbo, la curiosidad..



¿lo ves? pues desearía que jamás pudieras enfrentarte a esta imagen





a esta realidad









a la Parca, en su mas viva reencarnación








No se si habéis tenido la suerte de ver a este animal vivo vivo, jugando, acercándose a la borda ingenuo. No se si para vosotros esta imágenes retratan la devastación de un mar agotado, cansado, viejo, rendido. Yo, que he comido esa carne en Cuba, que he visto nadar a los últimos ejemplares de una especie sin poder sumergirse por la cantidad de plástico en sus estómagos, que he plantado una sombrilla en sus playas ancestrales de desove, que ando en máquinas aritificiales a 30 nudos sin pensar en la colisión con las hélices.




Yo, lloré. lloré por el futuro, por el de vuestros hijos.

viernes 4 de abril de 2008

Chantaje

¿qué hay mas vil que obligar a alguien a doblegar sus ideas?

Me lo contaban y no podía creerlo, en las últimas elecciones, a un hermano de mi madre, con setenta y muchos años a sus espaldas, casi ciego, en pleno uso de su mente, le han obligado sus hijas a votar al partido popular. A votar a la derecha, una derecha que, para él es la misma que lo metió un buen dia en un tubo de hormigón, un tubo donde no podía incorporarse, donde la comida era basura, donde sus excrementos pasaban a convivir con él. 16 años y el delito (además era falso, según todas las fuentes) de confraternizar con el socialismo. Un tubo de donde salió (gracias a otros familiares) enfermo de por vida y atado a una mujer ( que lo hizo todo por él) a la que no quería.

Con la llegada de la democracia, hizo de su odio un fin, se empeñó en amasar negocios, en denunciar pequeñas injusticias, Era famoso en el ayuntamiento, por sus quejas. No hizo una fortuna, pero les dio, a sus dos hijas, la mejor de las educaciones.

Una vida sin amor, año tras año, construyendo edificios, cuidando de sus hijas, de su hermana viuda (mi Madre), de sus sobrinos (entre ellos, yo), siendo el cabecilla de una familia mestiza, entre la rojez de un abuelo, la religiosidad de mi abuela, otro abuelo con apellido compuesto (de la Cerda y Lanzarote) vestigio de nobles venidos a titiriteros, defendiendo un pobre patrimonio ante ayuntamientos voraces. Negándose la promesa que me hizo (tantas y tantas veces) de comprar una barquita que lo sacara de la costa. Sus rencores se hacían fuerza de voluntad, para su mala salud nadar 4 Km. diarios, desde su chalet hasta el puerto y vuelta, hasta que un dia una promotora hundió el pequeño embarcadero. Solo lo venció la ceguera, el verse impotente (él que tanto defendió al interviu en sus principios, el, que gozó de la lectura a solas), otra vez atado a los cuidados de su mujer, a la que nunca amó, a la que le debe la vida, la misma que le critica, que le dice a los amigos que no tiene criterio, que no sabe..., la que no aprendió a leer, la que se acomodó a su lado cuando triunfó en los negocios, la que jamás entendió que perdiera tiempo, dinero y prestigio, reclamando derechos al ayuntamiento del psoe.

Ahora pasea, ciego, intentando mantener el orgullo que lo ha alimentado tantos años, cuando se cruza conmigo, me reconoce: Raúl, me dice e intenta convencerme, deja de fumar. Entre los dos hay un poco de la relación que debió tener con un hijo varón, hijo que la mala suerte le negó. Hijo que quiso, por un tiempo, ver en su yerno. Yerno que un dia le pidió (a él y a mi madre), ayuda ante el embargo inminente de la vivienda, ayuda ante el fracaso de uno de sus proyectos. Yerno que en menos de un año levantó un imperio, yerno al que le negó ayuda económica para ese proyecto, yerno ante el que sufriría el desprecio de no poder integrarse, de no verse necesitado, de no valer nada.erno,Yerno, armador del mayor astondoa que había salido de los astilleros, barco con cuadros de Miró en los servicios, yerno que abandonó a su hija por otras niñas mas jóvenes. Yerno al que siguen queriendo su hija (la ex-mujer) y su mujer (la suegra), yerno que representa lo mas odiado, el capitalismo mas salvaje, el pelotazo, el vender la mitad de tu negocio a unos "arabes" (sin pasta serían moros). Yerno que sigue paseando en su barco, indefernte a los caprichos de su ex-mujer y sus hijos.

Casi ciego, casi humillado por el que le pidió ayuda una vez, casi atado (otra vez) a una mujer que jamás lo comprenderá, casi destronado de la posición de cabecilla familiar (mea culpa), se presenta a las que, seguramente, son las últimas elecciones en las que podrá votar, ejercer el derecho que tan caro le ha costado, no tiene dudas, su voto, como siempre, será para el psoe, su odio se contentará un poco, es la única represalia que puede (o quiere) ejercer. Sin embargo, sus hijas, una de ellas la que compró los cuadros de miró para los aseos de un barco, le imponen sus ideas, es necesaria la victoria del PP, tienes que votar por ellos, si ejerces tu libertad, nosotras ejerceremos la nuestra. No volveremos a visitarte (bien poco lo hacen), tus nietos no volverán a estar a tu lado, ¿no entiendes?, es normal a tu edad, papá se nos viene encima una crisis, solo una política adecuada nos puede salvar, vota a Mariano Rajoy. Y un voto mas para ellas. Y mi mas profundo desprecio.

Mi desprecio y el de mi Madre, que las quiso como a hijas, que nunca ha entendido de política, pero nunca ha perdonado los abusos que hicieron con su familia. El desprecio de mi Madre y sus hermanos (vivos y muertos), el desprecio hacia todos los que se creen con capacidad de dirigir a otros, hacia los que no estuvieron 6 meses en un tubo de hormigón, hacia los que no respetan la voluntad de una persona que empeñó su persona en la libertad y la justicia. El mas profundo desprecio a los que chantajean a una persona que ha sobrevivido y se ha impuesto a las injusticias. A una persona que ha renunciado al amor por agradecimiento, a quien, hoy, calla cuando los que graznan idioteces son cercanos.

Y, tanto hierve el desprecio, como me duele ver el desenlace, una personalidad arrasante, una opresión, un odio contenido, un afán de amasar patrimonio, de no volver a ser, nunca, el niño con el que pueden jugar los que mandan, de rebelarse contra el sistema en nimiedades, de volver locos a los funcionarios del ayuntamiento, de pelear batallas sin importancia, para, al final, rendirse por unas visitas de sus hijas, rendirse ante un diario que no puede leer. Rendirse ante el sobrino al que prometió ( y jamás cumplió) navegar, rendirse ante un chantaje.

No es solo la compra de un voto (inútil, como se ha visto), es la irrealidad en la que me siento cuando mi Madre, impotente, cuenta y cuenta vergüenzas pasadas. Puedo entender que los hijos de nuestros padres no tengamos en cuenta deudas vencidas, entiendo que los que hemos nacido en la comodidad de familias burguesas no apreciemos el sacrificio, puedo entender que seamos buenos hombres de derechas, esa derecha que no debería tener nada que ver con la otra. Puedo, y deseo, que acabe el rencor, pero no olvido, quiero que no se me olviden las humillaciones, el hambre, las necedades de la guerra.

Y quiero defender la libertad de mi tio, quisiera poder denunciar (él no lo admitiría nunca) la afrenta.

Y quisiera poder volver a aquel verano en el que me prometió comprar una barca, para alejarnos de la costa, darle la oportunidad de elegir. Elegir, una vez cumplidas sus ambiciones, hacerle ver la inutilidad de seguir amasando dinero, de estar mas cerca de sus hijas, de hacerse con el barco prometido y, navegar, navegar.

viernes 21 de diciembre de 2007

una moneda




según una vieja tradición marinera, cuando botas un nuevo barco hay que esconder en sus cuadernas una moneda, una moneda que te acompañará en tus singladuras, prestándote la suerte que todo marinero necesita.

Una moneda en las nuevas cuadernas, un nuevo horizonte que perseguir, un leveche que hincha los paños blancos, solo queda aferrar la rueda del timón y ordenar "levad el ancla". Yo, que me he autonombrado contramaestre, transmito la orden "levad el hierro, bribones".Lo que de tu boca salió como un susurro, es en la mia un aullido urgente, ya siento como la proa se levanta, orgullosa, ávida de abrir en dos la masa oscura que la retiene. Mis oídos reciben las señales, la jarcia golpea con los palos al tensar el velámen, la obra viva golpea suavemente el mar. Te observo de reojo, serena, sujetas el timón, tu mirada fija en la lejanía, pones rumbo. Soy yo el que debe ocuparse de otros detalles, de que los cabos estén adujados perfectamente, de que la cubierta resplandezca, de que la tripulación no te inoportune. Tú has fijado el primer destino, pero intentaré ayudarte con las cartas, las derivas, las corrientes, las declinaciones, las mareas. Tú decides las escalas en las que desembarcar a ese marinero que te defraudó y embarcar a ese otro que te encandiló.En cualquiera de esos puertos asumo que podría ser yo el que me quede en tierra, con un cohiba entre los labios y las manos en los bolsillos mientras otro ocupa ese lugar privilegiado en el puente, a tu lado. pero lo que importa, ahora mismo, es que has zarpado, que el viento mece tu melena morena, que tus ojos se han fijado en un punto en el horizonte, que una sonrisa empieza a despuntar en tu rostro.

Tú escuchas a las sirenas, a tus hermanos delfines, a tus primas tortugas, a todos los seres que susurran en la mar. No permitas que ellos, ni nosotros, te separen de tu derrota.

miércoles 12 de diciembre de 2007

fantasmas (o el secreto del tapiz)

Este fin de semana, buscando la paz interior, dirigimos nuestros pasos hasta la castellana ciudad de Segovia. En la obligada visita al Alcazar nos encontramos en una de las salas con este tapiz (parece ser que no es tal, sino una pintura sobre tela de Muñoz de Pablos).



Cuando dirigimos nuestros objetivos hacia él solo conseguimos fotografías oscuras, borrosas, llenas de sentimientos tristes, mas borrosas cuanto mas intentamos fotografiar a la señora de blanco del centro de la escena.


Una vez conseguidas, mas mal que bien, algunas imágenes generales y de la señorita en cuestión, nos dedicamos a detalles secundarios, que acentúan la sensación de tristeza y casi horror.






Por supuesto, hubo mas; risas, largos paseos, cientos de fotografías preciosas, cochinillo en Cándido (no me mató), búsqueda de restaurantes (destaco el Narizotas, de un tenedorcillo solo), vinos (ese Osia de rueda) y una manada de turistas madrileños desmandados. Pero me quedo con ese cuadro-tapiz que representa, luego lo supimos, el coronamiento de Isabel I la Católica. Me quedo con esa sensación de tristeza.

domingo 9 de diciembre de 2007

Pepe "El Tormenta"





Pepe, amigo, te has ido como has vivido, tranquilo, te acostaste un viernes con tu mujer y cuando ella despertó, estaba sola. A su lado solo una cáscara vacía y fría, la misma cáscara que, como dejaste dicho, querías que quemaran, querías entregar a este mar que tantas veces te vio navegar, que tantas horas te vio inclinado sobre la borda de tu barco con una caña en las manos, ese mar que tanto amabas. Tú lo querías así, así se hizo. Los que pudimos quisimos acompañarte en tu última singladura en este mundo.


Pepe, amigo, mientras nos esperas, navega despacio, vigila la sonda en ese nuevo mar, busca esas piedras rebosantes de pescado, guarda las señas en tu bloc de notas, antes o después, estaremos contigo, pescando, como siempre.


Joder Pepe, que putada nos has gastado. te echamos de menos.

miércoles 28 de noviembre de 2007

Quince dias

Ahora se porque siempre he rechazado propuestas de este tipo, pueden conmigo, me van hundiendo, poco a poco, poco a poco... Pero como lo prometido es deuda (aunque la promesa sea a mi mismo), una vez convencido, procedo a levantar la cabeza y afrontar lo que venga, por lo menos con la mayor dignidad posible...

Día 1: llego a casa, una ducha y afronto visiones de elefantes (ver entrada anterior), mal rollo, con lo bien que me lo podía haber pasado...

Día 2: leve resaca, todo parece mas o menos normal, domigo casero, nada que reseñar

Día 3: lunes, no pasa nada, a currar, una leve sensación de irrealidad.

Día 4: martes, mas de lo mismo, empiezo a echar de menos algo ...

Día 5: miércoles, ayer me costó dormirme, empiezo a darle demasiadas vueltas al móvil y a estar pendiente del correo.

Día 6: jueves, voy a hacer algo para quitarme la paranoia, me acerco a matar a un mecánico que no ha pedido todavía la hélice de mi barco, me suelta que es problema mecánico, me deprimo, levanto la cabeza y, en un impulso, compro un motor nuevo que me llevará 5 años pagar (y además acaba con mi pretensión de cambiar de boat). el tf sigue mirándome, al igual que la bandeja de entrada.

Día 7: al fin es viernes, sin poder evitarlo escribo un correo que, imagino, debe ser patético. A currar y a casita, mañana hay cerca de casa degustación de marisco gallego y fiesta de castañas (gallegas por supuesto), a dormir (intentarlo).

Día 8: ni ganas, ni de castañas, ni de mariscos, ni de machotes, ni de nada, solo de leer un mensaje, un correo, de subir al coche y acercarme al frio, solo de descansar....

Día 9: domingo, ¿y a mi qué?, solo quedan ojeras, un barco varado y sábanas frias. No puedo mas, envio un mensaje al cielo. luego veo un mensaje en una botella en la playa de la pantalla de un ordenador. "todo empieza de nuevo". ¿qué dice, como interpreto?, no hay respuesta.

Día 10: lunes, la oficina es irreal, las niñas pagan mi mal humor, el único correo que leo es que me convocan a un comité los dias 13 y 14 en Córdoba, ya está, excusa perfecta, estaba planeado de antemano, una llamada por tf. y todo arreglado, reservo hotel para todo el fin de semana y... ¿si? ¿todo arreglado?, me siento imbécil (mas todavía). tengo la cara echa un cristo, el stress, diría alguien, no duermo, me duele la cabeza de pensar. Comida en casa de mamá por el cumple de mi sobrinita, mamá que indaga y hunde el puñal en la herida, dándole varias vueltas. Me voy a pasear media hora antes de ir a la oficina a sentarme delante de una pantalla y pasar la tarde.

Día 11: martes, maldito sea mi orgullo, maldita sea mi suerte, malditos sean los hados. Voy a currar por hacer algo, me hierve la sangre, solo quiero estampar el móvil contra una pared, solo recibo mensajes de "llamada perdida mientras hablaba", solo recibo correos de la gente equivocada. me tranquilizo, saboreo la libertad y me sabe a...... rayos, rayos llenos de ozono, de los de tormenta, de los de izar amarras y tirar pal puerto ¿que puerto?, no quedan puertos por dios. A veces me sorprendo sonriendo, tiene su gracia ;-).

Día 12: miércoles, pues vale, pues sea, después de todo son solo 24 horas mas, un mensajito, por si las moscas. Aguanto la mañana, pero después de comer, tengo que salir a dar un paseo, el mas largo que recuerdo (solo ;-)), que me deja de pie delante de la lápida de mi padre (que creo que no he visitado mas de 20 veces en mi vida): D. José Alberola Rodríguez 07/11/73, a los 49 años D.E.P. . no jodas, no es verdad (nunca me preocupó ese dato, mea culpa). Mientras alguien cumplía 5 añitos, mi padre la palmaba en su cama de matrimonio. Me estoy volviendo majara, paranoico, invento cosas. Lloro. Tiro pa la oficina, me espera una niña rusa, inmigrante, que me explica que a su padre le ha dado un derrame cerebral, que solo queda ella (trabajando los fines de semana en un 24 hr.) para mantener su casa, que caixa galicia no quiere pagar la póliza de la hipoteca, porque los médicos no han dado la invalidez... Juro que no aguanto mas, hago un par de llamadas, por suerte tengo amigos abogados y médicos, me haré cargo, no puedo mas. Agradecimiento es poco, ojalá sirva para algo. :-(. Me quedo solo contrasto los datos, si, todo fue un 07/11. me voy a pasear otro rato, casi agradecería que lloviera, que granizara. me voy a casa.

Y mientras todo va pasando, se van acrecentando las dudas, las preocupaciones, las necesidades. malos tiempos para reir. mañana editaré (o no) y añadiré crónica de jueves (o no)

Día 13: jueves, no edito, que se quede como está. Pocas ganas de contar nada. Otro dia de cansancio, de darle vueltas a las mismas obsesiones, de preguntas sin respuesta. Por lo menos indagar sobre el futuro de esa familia inmigrante me hace pensar que sirvo para algo. Comida con mis amigotes de siempre, en la barra de un restaurante, sin ganas, sin risas, vuelta a la oficina, un poco de trabajo obligado, mi sobrino Carlos que aparece de repente, revolucionando el cotarro. Ya es necesidad física de que pasen estos días, de volver a organizar mi existencia, de plantearme cosas, casi duele.

Día 14: viernes, se acerca el final, lanzo un último mensaje, necesito saber que fuera hay algo mas que el vacio, recibo una respuesta, breve, pero concreta. hay vida mas allá, agradezco, respondo. se acerca el desenlace (¿porqué coño desenlace= fin de la trama=ruptura del lazo? ¿todo acaba en separación?). mejor de humor (creo).

si todo sigue normalmente ("normalmente", pa descojonarse), mañana a estas horas estaré planificando algo, no se que, pero algo. solo 24 hr más.

Día 15: sábado. empieza de la peor forma posible, una llamada a las 8:00 me sobresalta y despierta, ha fallecido Pepe "el Tormenta" mientras dormía. Compañero de navegaciones, pesca y cañas de cerveza contando mentiras de pescador, te debo un post para tí solo amigo. Me viene a la memoria otra muerte en el blog de otro amigo, malditas casualidades. Los nervios de hacen irresistibles mientras espero una llamada. Suena el maldito teléfono, variaciones sobre el mismo tema, desespero esperando. Al final, la esperada, concisa, aún debo esperar. Mientras tanto visita al tanatorio, lo que no sirve precisamente para aliviar la opresión. Toco un timbre, miro unos ojos, me siento en un sofá, la humedad en los ojos reflejan lo que llevo dentro, palabras, mas palabras y mas palabras dejan claro que 15 días sirven para poco cuando de aclarar sentimientos se trata, todo sigue igual. Me imagino un rio al embalsar en una presa nueva, se contiene hasta que rebosa, luego vuelve a fluir mansamente, dulcemente, en dirección al mar. ¿hay movimiento? debe ser que seguimos andando.